A veces lo único que necesitas es a alguien que te rompa todos los esquemas, que te dé otra visión del mundo completamente diferente. A veces esa persona aparece en el momento menos esperado y cuando ya has decidido no buscarle el sentido a la vida. Sabes que es especial porque ilumina tus días con colores nuevos, porque te das cuenta de que, de repente, tienes a alguien en quien confiar y que se merece que le dediques parte de tu tiempo. Será alguien que quiera alimentar tus sueños tanto como tú los suyos, alguien que sepas que nunca te fallará, pase lo que pase. Sí, siempre existe el riesgo de equivocarte, pero llega un momento en el que simplemente lo sabes, sabes que estás haciendo bien las cosas esta vez, que esta vez es de verdad. Supongo que es en el momento en el que te das cuenta de que sí, la otra persona tiene tantos defectos como tú, de que no todo es un cuento de hadas, pero también te das cuenta de que sin esos defectos no sería lo mismo y es parte del por qué le quieres. Es cuando sabes que tu mayor miedo es perderle y que sí, habrá piedras en el camino, días más grises, pero también que lo único que harán será haceros más fuertes y enseñaros que nunca hay que rendirse porque todo vale la pena. Es el momento en el que te das cuenta de que su sonrisa es la mejor obra de arte que has visto nunca y que su voz susurrando "Te quiero" es la melodía más bonita que has escuchado.
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