Principal

Visitas!

Mirando hacia el horizonte

Estoy en ese momento, esa semana, ese mes, en el que pienso en lo que tengo y en lo que no, en lo que soy, en lo que era y en lo que me he convertido, en todo lo que he vivido y lo que me queda. Estoy en ese instante en el que no sé nada y lo sé todo, en el que me como el mundo mientras el mundo me devora a mí. Estoy recordando todo, analizándolo. Pasó el tren y yo no me subí por esperar a otro que nunca me llevó a mi destino, qué gran equivocación. Cuando me di cuenta del error ya era tarde. ¿Para qué engañarnos? La vida es alegría y decepción, caer y levantarse, mirar al horizonte y seguir caminando. Y eso hice yo, caer y seguir hacia adelante. Sé que es probable que nunca vuelva a tener la oportunidad de subir contigo a ese tren, pero es lo que pido cada vez que apago la luz de una vela o veo una estrella caer. Toda la energía que pierde el fuego cuando se va y todo el brillo que desprende esa estrella antes de apagarse se transforma en mi ilusión para seguir adelante, en la esperanza de que un día la vida me sorprenda y que tú me estés esperando con una sonrisa tonta, que me abraces y no me sueltes, que me beses hasta que nos duelan los labios, que me digas que ya era hora de que retomara el control mientras yo te intento explicar que siempre me ha costado entender lo que siento y por eso no lo vi antes, que me interrumpas con otro beso y me susurres que me perdonas por ser tan imbécil.

No sé si es amor, sí, no sé si puedo decir que te amo, pero te puedo prometer que nunca más te dejaría pasar, porque te quiero, o eso creo. Dime tú qué es querer a alguien si no lo es esto. Cada noche cuando cierro los ojos me veo a tu lado, tengo memorizadas todas y cada una de tus sonrisas, entiendo hasta la más tonta de tus miradas, no sé con qué palabras describir lo que sentí cada una de las veces que tu mano rozó la mía y el momento en el que me di cuenta de que encajaban como si hubiesen sido creadas para no soltarse nunca. 

Pero tranquilo, nunca saldrá nada de esto de mis labios ni ese loco “te quiero”, sé cuando es demasiado tarde, que yo soy experta en perderme y nunca llegar a tiempo y que esta vez no iba a ser una excepción ni un golpe de suerte.

Aguantaré, también soy experta en fingir sonrisas y hacerme la tonta, lo sabes.
O no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario